
En la madrugada del 4 de octubre de 2025, en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Alex Sandro Silva Pereira escribió una de las páginas más memorables de su carrera. Frente a Magomed Ankalaev, en la revancha más esperada de la división semipesado del UFC, “Poatan” cumplió con su destino: no solo reconquistó el cinturón que le fue arrebatado meses atrás, sino que lo hizo con una demostración de poder, estrategia y corazón.
La previa: heridas abiertas y sed de revancha
La rivalidad entre Pereira y Ankalaev no era nueva. En UFC 313, celebrado en marzo de 2025, Ankalaev había vencido al brasileño por decisión unánime tras cinco asaltos, arrebatándole el título semipesado.
Ese resultado dejó cicatrices: para Pereira, fue una derrota dolorosa por cómo se desarrolló el combate —control del rival, poca ofensiva efectiva— y una llamada de atención sobre su estado físico y mental aquel día. En la rueda de prensa previa al UFC 320, quedó claro que el brasileño entrenó con una motivación casi obsesiva: ajustar errores tácticos, mejorar su condición y llevar la pelea hacia el terreno donde siente mayor dominio. Mientras tanto, Ankalaev llegaba con la confianza de quien ya venció al rival más fuerte de su división, sustentado por una racha de victorias sólidas.
La pelea: 1 minuto y 20 segundos que valen un reinado
El combate principal no duró lo que muchos esperaban ni necesitó múltiples asaltos para decidir al rey. Pereira se lanzó con agresividad desde el primer segundo, lanzando golpes para imponer su ritmo. A los 1 min 20 seg del round 1, una derecha poderosa hizo caer a Ankalaev, y Pereira siguió el ataque con codazos y presión constante, hasta que el árbitro intervino y decretó el final.
Las estadísticas lo reflejan: Pereira aterrizó 28 de 45 golpes significativos, mientras que Ankalaev apenas logró 4 de 9. En la hoja oficial de resultados quedó como KO/TKO en el round 1 — victoria contundente, definitiva.
Un dato que agregó dramatismo: minutos después del nocaut, se confirmó que Pereira sufrió una fractura en uno de los huesos del pie mientras ejecutaba algunas de las patadas contra Ankalaev. Aun así, el dolor no le impidió completar su obra. En rueda de prensa posterior, vistiendo una bota de protección, comentó que probablemente necesitará entre 6 y 8 semanas de recuperación antes de volver a moverse con normalidad.
Qué significa este triunfo
🔄 Venganza consumada
Pereira se cobró su derrota previa. Con esta victoria, ya no solo recupera el título: envía un mensaje claro a toda la división semipesado.
📜 Reescribe la historia
Este triunfo lo coloca nuevamente como campeón semipesado del UFC, sumando una corona más a su reputación antes notable en peso medio. Con ello, extiende su legado como uno de los pocos peleadores en conquistar títulos en múltiples categorías dentro de la UFC.
🌟 Admiración unánime
Tras la pelea circularon múltiples reacciones entre profesionales y fanáticos, algunos calificando a Pereira como “el mejor peleador brasileño de todos los tiempos” dada la manera tan dominante de su triunfo. Reconocimientos no le faltan: la comunidad de MMA vio en esa demostración un acto de autoridad.
⚠️ Recuperación y futuro
La fractura en el pie es un recordatorio de que, incluso en la victoria, el precio es alto. Pero si algo ha demostrado Pereira es su resiliencia. Ahora queda la pregunta: ¿cuánto tiempo tardará en regresar el “Poatan” plenamente? ¿Y quién será su próximo retador?

