Tragedia en el regreso del Rey: Conor McGregor se rompe en 69 segundos y Max Holloway reina en UFC 329

El T-Mobile Arena de Las Vegas estaba preparado para presenciar el que, sobre el papel, era el retorno más esperado de la historia de las artes marciales mixtas. Tras cinco años de inactividad, drama y falsas alarmas, Conor McGregor volvía a pisar el octágono. Sin embargo, la épica se transformó en una pesadilla exprés.

En tan solo 69 segundos, la rodilla del irlandés dijo basta, sirviendo en bandeja de plata una victoria por nocaut técnico (TKO) a un implacable Max Holloway y abriendo una enorme caja de truenos plagada de dudas y teorías de conspiración.

La polémica que incendia las redes: ¿Entró McGregor lesionado a la jaula?

La pelea principal de UFC 329 duró un suspiro, pero la controversia promete durar meses. McGregor salió con la agresividad de sus mejores tiempos y, nada más arrancar, lanzó una patada alta con salto (jump switch kick). Al caer, su rodilla derecha cedió por completo. El “Notorious” se fue al suelo visiblemente mermado, intentó reincorporarse en dos ocasiones envuelto en el dolor, pero tras trastabillarse y negar con la cabeza, el colegiado Mike Beltran no tuvo más opción que detener las acciones.

Apenas se decretó el final, las redes sociales estallaron. Varios videos del pesaje y de la caminata de Conor hacia el octágono comenzaron a viralizarse, con miles de aficionados y analistas asegurando que el irlandés ya cojeaba y mostraba desequilibrio antes de que sonara la campana. ¿Se ocultó una lesión grave para no tumbar económicamente el evento de taquilla más lucrativo del año?

Tanto el peleador como el entorno de UFC salieron de inmediato a sofocar el incendio:

Conor McGregor en sus redes: “No tenía ninguna lesión al entrar a la pelea. Estuve lanzando patadas y saltando durante todo el campamento y en el ‘backstage’ antes de salir. Esto salió de la nada. Estoy destrozado, esto es el mismísimo infierno”.

Dana White (CEO de UFC): “Los médicos sospechan que se trata de una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA). Si hubiera habido una lesión preexistente, alguien lo habría notado en la semana de la pelea. Estaba al cien por cien”.

Sea una fatalidad del destino o una negligencia médica, la realidad es que a las puertas de cumplir 38 años y con una nueva y larguísima recuperación por delante, el futuro competitivo de la mayor leyenda mediática de las MMA pende de un hilo muy delgado.

Resumen de Resultados: Pólvora en el Main Card

Más allá del accidentado evento estelar, UFC 329 regaló una tarjeta principal repleta de finalizaciones brutales y cambios drásticos en las clasificaciones:

  • Paddy Pimblett destroza a Benoît Saint Denis: En el choque coestelar, “The Baddy” Pimblett no dio espacio a la especulación. El británico tardó apenas 52 segundos en encajar una sumisión técnica brutal mediante un D’arce choke que dejó completamente dormido al finalizador francés, reclamando su lugar en la absoluta élite del peso ligero.
  • Mario Bautista se venga de Cory Sandhagen: En una batalla táctica a tres asaltos en el peso gallo, Bautista firmó su ansiada revancha imponiéndose por decisión uniforme (29-28 en las tres tarjetas) gracias a un volumen de golpeo superior y un control posicional impecable.
  • Brandon Royval somete a Lone’er Kavanagh: Candidata unánime a “Pelea de la Noche”. Tras 15 minutos de intercambios salvajes, transiciones de infarto en la lona y drama absoluto, Royval sacó a relucir su veteranía para cerrar un mataleón (rear-naked choke) en el tercer asalto.
  • King Green firma un KO sobre la bocina: Terrance McKinney dominó con autoridad durante cuatro minutos y medio, pero Green demostró por qué es uno de los peleadores más duros del negocio. A falta de un segundo para terminar el primer round, conectó una combinación letal de golpes que mandó a dormir a su rival.

UFC 329 cumplió con las cuotas de emoción y drama, pero nos deja una pregunta incómoda en el aire que marcará el resto del año: ¿Hemos visto la última caminata de Conor McGregor hacia el octágono?

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