
Badalona — Fue entrada la noche del 11 de octubre cuando el Olimpic Arena cerró sus puertas al mundo exterior y abrió un universo donde cada golpe tenía relato propio. La segunda edición de Noche de Leyendas no solo fue una sucesión de combates: fue una dramaturgia de sudor, desgaste y renacimiento. Aquí relato lo sucedido, pelea a pelea, como si estuviese allí entre bambalinas.
Antes del primer campanazo
Desde horas antes del evento, se respiraba tensión y expectación. Se hablaba de grandes nombres: Franco Tenaglia, Abner Lloveras, David Calvo “Currito”, Mouhcine Chafi. El cartel prometía algo más que espectáculo: una confluencia entre generaciones, estilos y deseos de demostrar vigencia.
Cuando bajó el telón musical y se apagaron las luces del ring, más de un aficionado contuvo el aliento. Empezaba la travesía.
Cartelera y relatos de combate
La velada fue intensa: 11 enfrentamientos entre boxeo tradicional, kickboxing y muay thai (incluyendo modalidades híbridas). Cada combate tenía su propio ritmo, su propia narrativa, desde el primer “ring, ring” hasta el aliento final.
A continuación, un recuento “escena a escena”:
1. Vicente Cordero vs Roger Barrull (Muay Thai modificado)
Arrancó la velada con una batalla de tres asaltos. Ambos luchadores con guantes MMA entraron al ring con la mirada clara. Fue una guerra de ángulos, de media distancia; Cordero imprimió un paso más firme, conectando combinaciones con criterio. Barrull contraatacó, pero no le bastó: triunfo por decisión unánime para Cordero.
2. Eloi Orte vs Maxi Caballero (Muay Thai modificado)
Muy pronto el público vio caer la primera sorpresa fulminante: 12 segundos bastaron para que Orte, con un gancho fulminante, dejara a Caballero fuera de combate. Un golpe limpio, directo, de brutal eficacia.
3. Antonio Amaya vs Isaac Roldán (Boxeo híbrido / reglas modificadas)
Este combate, más que veloz, fue demoledor: en el segundo asalto, apenas 28 segundos, la esquina de Roldán levantó la toalla. Amaya consiguió una esquina stoppage. La variantes de reglas (guantes MMA + codos permitidos + segunda fase de ground and pound) le daban un sabor único al evento.
4. Álex Usieto vs Alejandro López (Muay Thai modificado)
Una revancha con sabor a redención: López había vencido a Usieto en su fase amateur, pero esta noche el guion cambió. En el segundo asalto, un leg kick devastador dejó claro quién mandaba. Usieto dominó con control del cuerpo y el ritmo, y el combate terminó por KO en el minuto 1:34 del asalto 2.
5. Tomás Aguirre vs Antonio Campoy (Kickboxing)
Quizás uno de los momentos más dramáticos: mientras muchos apoyaban a Campoy, local y favorito, Aguirre le asestó una rodilla voladora que cambió el curso de la noche. A los 2:10 minutos del primer asalto, Campoy cayó y la reacción en el público fue un silencio golpeado, interrumpido solo por exclamaciones. El KO sacudió a la escena.
6. Luis Pico vs Kike Acosta (Boxeo “modificado”)
Este fue un combate de intento fugaz: Pico conectó al cuerpo en su primer intercambio, y en 27 segundos de round 1 el asalto terminó. Un KO brutal, directo al hígado. La noche estaba cobrando nombre propio.
7. José María Quevedo vs Marcos Ríos (Muay Thai)
Cinco asaltos completos, sin definiciones dramáticas, pero sí con dominio estilístico: Quevedo impuso sus patadas, su ritmo y combinaciones limpias. Marcos Ríos peleó con garra, intentó sacudirse, pero no alcanzó. Decisión unánime a favor de Quevedo en una pelea estratégica.
8. Paula Silva vs Narak Looknonsaeng (Muay Thai)
Un combate que venía cargado de expectación: Silva, española, enfrentando a la tailandesa Narak, número uno. Silva demostró que no era solo presencia: controló distancia, castigó con frontales al rostro y nunca cedió terreno. Al cabo de cinco rounds, obtuvo la decisión unánime y el cinturón mundial en peso mosca.
9. Mouhcine Chafi vs Omar Moreno (Muay Thai — título WKN Light Heavyweight)
Este combate era uno de los platos fuertes del cartel. Chafi y Moreno se intercambiaron golpes con pundonor, pero en el cuarto asalto, Chafi encontró un hueco: tras una secuencia de rodillas bien situadas, logró el KO técnico a los 2:50 del round 4. Se alzó con el título WKN del peso súper moldeado de la noche.
10. David Calvo vs Juanma Chacón (Kickboxing)
“Currito” vs “Chacón” fue la trilogía que muchos esperaban cerrar sin fisuras. No faltaron choques de cabeza accidentales, ni cortes, ni intercambio de emociones frente al público. Pero Calvo fue más preciso, más consistente, y la victoria llegó por decisión unánime.
11. Franco Tenaglia vs Abner Lloveras (Boxeo) — combate estelar
Para cerrar, el combate más pesado en expectativas. Lloveras es un nombre que resuena fuerte en el panorama de los deportes de contacto en España; Tenaglia llegaba con hambre de demostrar su versatilidad. El argentino impuso su jab, su ritmo, y siempre presionó. Lloveras retrocedió, intentó responder con cruces, pero no logró estabilizar ninguna ofensiva sólida. Al final, victoria clara de Tenaglia por decisión unánime. Los jueces decretaron su superioridad en casi todos los rounds.
Lo que quedó en las sombras: silencios, miradas, silencios rotos
No todo fue golpe visible ni cuerda que danza. En los intermedios, los entrenadores reorganizaban estrategias con sus peleadores, ajustaban esquemas, susurraban confidencias. Me contó un miembro del equipo de Chafi que, entre asaltos, le decía: “solo te queda creer que ese golpe va a entrar”. En el backstage, los rostros hablaban más que las palabras: la tensión provocaba muecas, miradas clavadas al reloj, respiraciones profundas.
Hubo rupturas inesperadas ese KO de Aguirre sobre Campoy fue como romper una página del guion . Hubo cambios de momentum: púgiles que habían comenzado apagados pero encendieron la chispa (Quevedo), o quienes se desplomaron cuando el ring ya los tenía medidos (Roldán).
El público también fue protagonista: vitoreó, silbó, se dividió entre ovaciones para Silva y pitos para el rival. En el momento del KO de Orte, se vio cómo muchos saltaron de sus asientos. En la última pelea, la emoción que se filtraba al aire era casi palpable, como una corriente eléctrica.
Conclusiones de una noche redonda
- Diversidad de estilos: la mezcla de boxeo, kickboxing y muay thai (y variantes híbridas) le dio textura a la velada, evitando monotonía.
- Reivindicación generacional: nombres consagrados como Lloveras pisaron el ring con dignidad; jóvenes como Usieto, Aguirre o Silva no vinieron de relleno, vinieron a esculpir su espacio.
- KO como narrativa: más allá de las decisiones técnicas, los nocauts marcaron momentos clave: Orte (0:12), Pico (0:27), Amaya (0:28), Usieto (leg kick), Aguirre (rodilla). Fueron golpes que rompieron silencios.
- Franco Tenaglia se convierte en figura central: su victoria ante Lloveras no solo le da grandeza deportiva, sino que lo reafirma como nombre de peso en el panorama de los deportes de contacto en España.
La noche concluyó con aplausos que rebotaban en el techo del Olimpic Arena. No era solo el final de un evento: era una promesa de continuidad. La segunda edición de Noche de Leyendas dejó claro que aquí no se trata solo de peleas: se trata de historias que permanecen.